martes, 29 de mayo de 2012

UN EXPERIENCIA UNICA!!!

SILVINA TOLEDO


Lograr sentir que tanto trabajo y estudio le llega verdaderamente a la gente con acciones concretas, completa ese vació que nos deja pasar días y días encerrados estudiando pilas interminables de libros, así le encontramos un sentido a tanto esfuerzo.
Podemos formarnos mas integralmente, obteniendo desde el voluntariado y sus capacitaciones lo que vemos que le falta a nuestra carrera en los primeros años.
Nos demuestra que debemos ver la existencia de todo un entorno que es verdaderamente importante conocer para poder llevar soluciones reales a problemáticas que surgen en las distintas actividades.
...CREEMOS SIN DUDAS QUE SI QUERES CAMBIO VERDADERO HAY QUE CAMINAR DISTINTO!!!

domingo, 11 de julio de 2010

¿PORQUE SER VOLUNTARIADO?

Pienso que el voluntariado es una herramienta totalmente
CAROLINA CARDOSO
necesaria para la formación de un futuro profesional de la Salud.
Siento, desde mi perspectiva, una profunda satisfacción cada vez que hago una tarea voluntaria ya sea relacionada con la salud o brindando sonrisas a los chicos para que no se asusten a la hora de ser vacunados.
El voluntariado no es tan solo un lugar donde usar el ambo o guardapolvo que nos compramos, es el lugar que te forma como persona, el que te hace dar cuenta si eso es realmente lo que queres hacer el resto de tu vida.
Por mi parte soy feliz desde que soy voluntaria, siento que mi mente y corazón se abrieron y que nada va a impedir que en un futuro yo sea profesional de la salud. Mil veces pensaba que si me iba mal en la carrera de medicina no volveria a estudiar, con el voluntariado A.C.M.E. me hicieron dar cuenta que salud no es meramente la carrera de Medicina sino que hay muchas alternativas y que principalmente salud es felicidad, todo aquel que pueda brindar felicidad y tiene las herramientas para hacerlo, debe estar más que satisfecha.

SOBRE EL SER VOLUNTARIO

LUCAS CAMAÑO CAPUTO
"Coordinador del Voluntariado en la Villa 21-24 Barracas"                              

Cuando comencé con la carrera, me di cuenta que existía una idea bien marcada, que no me cerraba del todo: las ciencias de la salud se enseñan separando al estudiante de su realidad, obligándolo a enfocarse en el problema una vez surgido y no en cómo se origina y cómo puede evitarse. La experiencia práctica está ausente en la primera parte de la carrera, lo que muchas veces lleva a frustrarnos, o mucho peor: nos conduce a que de a poco, veamos al ser humano como una sumatoria de sistemas. Por eso comencé a buscar una forma de intentar cambiar eso.
Fue ahí que comencé con las actividades de voluntariado. Ni bien comencé, entendí que no hace falta mucho para aportar un granito de arena, que cualquier esfuerzo es valorado, que el trabajo en equipo funciona muchísmo mejor que el trabajo invidual, que un "gracias" vale muchísimo, y que una sonrisa te impulsa a cada vez más.
Los libros, las semanas de encierro leyendo no cuentan del todo si no se aprende a ponerlo en práctica comprendiendo las necesidades de la sociedad en la que estamos inmersos.
Como tantas otras sensaciones, la sensación de plenitud que deja realizar este tipo de actividades es algo que no termina de explicarse con palabras, es algo que uno tiene que vivir por sí mismo para entender completamente el significado de ser voluntario; es por eso que todo aquel que sienta la necesidad de ampliar su perspectiva, debería intentarlo.